El clima de Reikiavik es mucho más agradable de lo que muchos creen. Cada época del año tiene sus particularidades, por lo que la elección depende del tipo de actividades que quieras hacer en la capital islandesa.
Si tienes intención de recorrer la ciudad, hacer excursiones a los alrededores, avistar ballenas o disfrutar de un baño, te recomendamos que vayas en junio, julio o agosto. Durante estos meses el sol brilla, las temperaturas son elevadas y hay casi 24 horas de luz, por lo que puedes aprovechar al máximo los días. Eso sí, ten presente que es temporada alta, por lo que todo te costará un poco más y te encontrarás con más gente.
En septiembre, baja la afluencia de viajeros y las temperaturas resultan más agradables para hacer turismo o para practicar actividades en contacto con la naturaleza, como trekking o acampada. Es, además, uno de los mejores meses para ver las impresionantes auroras boreales.
En invierno, las temperaturas y las horas de luz descienden notablemente. Esta estación es ideal para los que van con la intención de practicar deportes blancos, como esquí o snowboard, o pescar sobre el hielo.
Seguro que ir a la capital islandesa es ese viaje que siempre has querido hacer. ¡Es el momento! Elige entre nuestros paquetes vacacionales en Reikiavik, consulta tu agenda y reserva un vuelo a Reikiavik.